Suelo Laminado

Los suelos laminados nacieron en la década de los 20, cuando se utilizaban ya los materiales laminados en encimeras, ventanas o paneles de paredes. En 1977 fue desarrollado gracias a la empresa sueca Perstorp, lanzando al mercado los primeros pavimentos laminados. Están compuestos de varias capas, con una base de panel de fibra de alta densidad, normalmente derivados de la madera y de resinas de melamina. El grosor de la pieza de material llamada lama suele ser entre 6 y 12 mm. La longitud, no obstante, varía según los diseños. Estos pavimentos se componen de cuatro capas. La primera de ellas de una capa superior transparente resistente al desgaste, a las manchas, impactos, arañazos y quemaduras. Se compone de varias láminas de melamina, prensadas sobre el panel de núcleo de fibra alta densidad en una prensa. Dicha capa se termina con una estructura de baldosa o madera que se denomina grabado en relieve. Por otro lado, tenemos una capa de diseño que aporta el aspecto real del suelo. Esta lámina es una fotografía de alta resolución de baldosas o madera reales que se reproduce con técnicas de impresión muy sofisticadas y se termina con resina de melamina. Existe otro panel, el corazón de los suelos laminados, de fibra de alta densidad. Se compone de fibras de madera refinadas y de resina de melamina de alta calidad. El panel se muestra homogéneo en cuanto a composición como por sus características técnicas.

Suelo Laminado

Filtros activos